¡Qué confusión, qué dicha, qué dolor!
El recurso a esta figura retórica es muy frecuente en la poesía mística y en la poesía amorosa, por considerarse que la experiencia de Dios o del amor trasciende todas las antinomias mundanas.
Los últimos 13 segundos de este vídeo son ORO.
Hace 8 horas

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