Todo es mentira. Éste es el principio filosófico del caos: “Todo fluye, nada permanece”. La creencia (al contrario de lo que piensan las otras Tradiciones) no es algo intocable, sino una realidad maleable y dinámica más, algo que puede (e incluso debe) ser cambiado. El resto – teoría, técnicas, focos, etc. – no importa a la hora de cambiar el mundo. Todo es negociable.
“la belleza no es una definición conceptual, sino algo que se siente. Llamar bello a todo lo que es útil para la sobrevivencia equilibrada de la vida, del mundo. Si este edificio me enferma, es feo; si me da salud, es bello. Si un árbol que tú piensas que es bello tiene un fruto que envenena, en realidad es feo. Un árbol torcido que tiene frutos que te alimentan bien, es bello”
Cada cuerpo tiene su armonía y su desarmonía. En algunos casos la suma de armonías puede ser casi empalagosa. En otros el conjunto de desarmonías produce algo mejor que la belleza.